La “vuelta al cole del Club” siempre es señalada fecha por ser la del López. Es grato saber que de nuevo hasta abril o mayo tienes una cita con los eventos de este romántico club que, cuando termine dos mil veinticinco, serán ocho los años que lleva ofreciendo a Badajoz una cultura diferente, programada por sus propios asociados.
El pasado sábado 13 de septiembre se alinearon los astros, vaya que si se alinearon, presagio era el título del álbum que presentaban y daba nombre a la gira de Cápsula: Primitivo Astral.
Si la parte astral fue la alineación de estrellas, lo primitivo se reflejó en una puesta escena clásica de terciopelo, vinilo y cuero. Sonido años sesenta, mezclado con un conseguido post punk tan contundente como limpio.
Pero comencemos por el principio. Toni Love con sus vinilos ambientó de maravilla a las doscientas setenta personas que habitaban la terraza con temas movidos que sorprendieron a la mayoría y deleitaron a eruditos.
Pasaban cinco minutos de las diez de la noche cuando arrancaron los Cápsula. Ahí se percata uno de que, si el primer tema de una banda parece el último, está claro que hemos dado en el centro de la diana.
Dilataremos un poco el contexto, recreándonos en el ambiente, y algunos detalles más de la noche ya que de lo contrario esta crónica la resolveríamos en veinticinco caracteres:

“Hipnótico e Impresionante”
Fueron setenta y cinco demoledores minutos a ritmo ramoniano, sin bises ni paradas, donde Martín (voz y guitarra), Coni (bajo) y Gonzalo (batería) sacaron momentos para dar las gracias al entregado público, al técnico y al Club. El resto puro rock sin aditivos, lección de autenticidad y entrega disparada en sus acordes y voces.
“Son de esos conciertos que hacen necesaria la música, ya que es imposible transmitir con palabras lo que hacen y como lo consiguen”
Regreso el gambeteo de Toni Love a los platos, con temas muy movidos para ir terminado de tumbar a los pocos que resistían bailando tras la descarga de Cápsula y dar fin al esperado evento.
Deberíamos terminar esta crónica confirmando la nota de prensa que presagiaba el concierto como:
“Imprescindible para almas melómanas ávidas de sonidos originales difíciles de disfrutar por estas latitudes”
Efectivamente, disfrutamos de un rock sin equivalente en la actualidad…
En este jodido mundo de etiquetas casi siempre absurdas, nos atreveríamos incorporar un nuevo sesgo: los que estábamos y los no estabais allí.

Pero en esta ocasión le damos fin, con un razonamiento: ¡qué importante es el nombre de una banda! Por ejemplo, Presuntos implicados. A mí siempre me pareció que era un nombre para una banda punk y me lo sigue pareciendo por mucho que hayan cambiado. O a nuestros amigos Bourbon (que estarían a punto de arder cuando se les ocurrió), no les pega nada si piensas en el sonido que hacen y lo buenos que son. Pero Cápsula lo clava hasta con el nombre y cada día estamos más convencidos de que llegaron de otro planeta. En una cápsula que, espero algún día, nos desvele la cuestión que da título a nuestra crónica: “Cápsula: De que planeta viniste”.

